Caminando solitariamente por un desierto emocional, me encontré con el oasis que refleja mis sueños e ilusiones más frustradas y a la vez profundas a lo largo de mi trayecto. Camino hacia él, intentado hacerlo real, de cumplir lo que tanto anhelo, para no hundirme cada vez más en este intenso dolor, que tanto problema me causa. . .
¿ Cómo es posible tanta dependencia ?
¿ Cómo expresar tanto dolor ?
¿ Cómo vomitar verbalmente todo lo que me hace mal en relación a este oasis ?
Son tres difíciles preguntas, para las cuales en este momento, mi boca no ha de tener respuestas. . .
Lo más frustrante de todo es, que apesar de lo que camine, ya sean metros, kilómetros, millas, no logro alcanzar el oasis, el que tanto he soñado con hacer real, el que con tanto ardor deseo. . .
Finalmente, pienso en la idea de arrodillarme en el desierto, sólo para ahogar mi dolor en la tierra frente al terrible oasis, pero ¿ será eso lo correcto ?, lo pienso nuevamente, y nuevamente vuelvo a pensar, llegando a la conclusión de que no importa el dolor de mis pies, o el de todo mi cuerpo, sólo seguiré intentando alcanzar el oasis frustrado, no sé si por hacer lo correcto, por competir conmigo misma, o por demostrar algo. . .
La arena penetra lentamente mis ojos a medida que intento lograr mi objetivo, penetra mis ojos hasta hacer que tenga una visión más borrosa de éste, para luego poder tapar mis ojos para siempre y no permitirme ver nuevamente, el rayo de luz que necesito para alcanzar mi tan frustrado oasis del desierto.
Es cierto, no todo en este paisaje tan arido, es arena, pero un dolor tan inexplicable como el que causa el oasis frustrado, definitivamente, no se puede ocultar. . .
lunes, 25 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




Cito textual:
ResponderEliminar"¿ Cómo es posible tanta dependencia ?
¿ Cómo expresar tanto dolor ?
¿ Cómo vomitar verbalmente todo lo que me hace mal en relación a este oasis ?
Son tres difíciles preguntas, para las cuales en este momento, mi boca no ha de tener respuestas. . ."Créeme que partir este blog fue un graaaaan comienzo.
Un abrazo, Banano...