Pensar que hace siglos no tenía una nueva publicación de más de algún malestar psicológico. Quizás no tenía la inspiración ni el valor suficiente como para traspasar aquél archivo abstracto a letras .
El corazón y la mente se están uniendo, haciendose finalmente uno solo, mas bien digamos que harán una fusión, la cual honestamente encuentro algo caotica y riesgosa para la población que habita en mi área cerebral.
Alambres dorados, a la vez finos, y algo ondeados, de contextura fina y otras cosas más podría decirse que influye en este archivo ?. No lo sé, quizás sea el miedo de la perfección, el miedo de que halla una devolución, y el miedo de que exista una garantía, así como cuando se compra un tipo de producto, el cual si falla, tiene una devolución. No ?
Imagino mi vida como la de un producto que se vende en casa ideas. . .
Ahí cláramente se observan los distintos tipos de juguetes, cosas prácticas, con diseños variados, colores rapazes y vivos, los cuales cláramente para muchas personas son de prestigio, de un alto valor, y de un nivel liberal, puesto a su creatividad. Pero. . . podría competir yo como producto, contra algo como eso ? . . .
Sería extraño.
Aquellas piedras color miel, aquél carisma tan convincente, pareciera como si Dios hubiese creado aquello con barro, y a la vez se hubiera preocupado de hacer con tanto amor aquél producto que tanto es vendido ante los consumidores. Pero, ¿Qué hay de mí?, ¿Qué hay de mi lugar en una repisa? .
El tiempo pasa, y veo como el producto se vende, tiene exito, y progresa, para así mirar posteriormente como me cubro en polvo, como mis ropas cambian de color, y como mis cabellos se tiñen de blanco llegando así. . .
hasta mi corazón .
domingo, 17 de enero de 2010
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